Martín Palermo metió un cabezazo de casi 39 metros y se va derechito al Libro Guinness de los récords. Olé te cuenta cómo es el procedimiento para llegar a ser aceptado en la casa inglesa de la firma. El de Pancho Varallo puede esperar. Existen alrededor de 60.000 pedidos anuales. Y sólo se pueden realizar vía web. El tramiterío de arranque tiene una espera de cuatro a seis semanas. Aunque se pueden acelerar los plazos con el llamado Fast Track, con tres días basta y sobra. Con tres días y un pago de 400 libras esterlinas (unos 2.450 pesos) te estudian la solicitud. Y si todo sale bien... "Algo me dijeron. Me contaron que nunca hubo un gol de cabeza desde tan lejos", aseguró el delantero, como si nada...
DEPORTES Lo más destacado del partido amistoso que jugó Argentina contra Ghana fue que los dos goles de la victoria que sellaron el 2-0 sobre el combinado africano, fueron marcados por Martín Palermo. El primero lo convirtió de aire luego de empalmar justo la pelota y en el segundo dejó su marca registrada con un cabezazo típico del goleador que actúan en Boca Juniors. Si bien esta victoria es un buen comienzo de cara a los partidos de las eliminatorias frente a Perú y Uruguay, ahora se abre el interrogante de lo que pueda llegar a determinar Diego Maradona a la hora de definir el equipo que afrontará los dos últimos cotejos. Con esta sorpresiva actuación de Palermo, el técnico de la selección Argentina ¿encontró el número nueve que estaba faltando? "El optimista del gol", como lo bautizó Carlos Bianchi, tiene la virtud de siempre forzar una nueva oportunidad que lo lleve a la Selección para saldar su única cuenta pendiente: apoderarse de la Nª 9 de Argentina. Están los que lo aman y los que lo critican, pero hay que reconocer que este delantero siempre está donde debe ubicarse un goleador, esperando la oportunidad para convertir y meterse otra vez a la hinchada en el bolsillo.
El supergoleador Martín Palermo erró este miércoles por la mañana tres penales, como una remiscencia de lo sucedido en la Copa América de 1999 con la camiseta de la selección, pero en este caso en el más módico marco de la práctica de titulares contra suplentes de Boca Juniors en Casa Amarilla.
El primer envío de Palermo fue detenido por Javier García, arquero de los suplentes, y al ejecutar la repetición ordenada, el goleador desvió el remate.
Más tarde, ante la sanción de otro penal, volvió a ejecutar Palermo y nuevamente García detuvo el remate.